miércoles, 23 de diciembre de 2015

El Mercedes de Oro blanco


No es sólo un Mercedes, es un Mercedes construido totalmente en oro blanco. Pertenece a un billonario, y como no podía ser de otra manera es de los Emiratos Árabes Unidos, concretamente de Abu Dhabi.

El propietario del vehículo ha modificado el motor y cuenta con un recién desarrollado súper poderoso V10 quad turbo de 1,600 caballos de fuerza y 2800nm par de torque, está maravilla acelera de 0-100 km/h en menos de 2 segundos y en 0.40 km/h o 6.89 segundos automáticamente empieza a ejecutar en biocombustible.

Sin confirmar, su valor ronda los $5 millones de dólares.



sábado, 12 de diciembre de 2015

Gramos de oro para el pequeño inversor.


Un gran número de fabricantes de todo el mundo tienen el don de fabricar lingotes de oro pequeños de hasta 500 gramos. Los pesos de los lingotes de oro que más se venden y prefieren los inversores y compradores tiene un peso 100, 250 y 500 gramos. El lingote de oro de fundición más pequeño del mundo pesa 10 gramos y se fabrica en Brasil desde hace varios años. Los lingotes de oro de acuñación son fabricados con pesos desde 0,3 gramos hasta 1000 gramos. Y dentro de los favoritos están los de 100, 50, 10 y 5 gramos de peso.

El lingote más pequeño del mundo.

El lingote de oro de acuñación más pequeño del mundo que ha sido fabricado es de 0,3 gramos en Suiza en el 2007. Los lingotes de oro se pueden comprar en Europa, Oriente Medio, Asia, pero el mercado más grande es el de la India, debido a la enorme tradición que tiene a este metal precioso.

En la India muchos de los lingotes de oro de producción local son redondos. Desde el 2002 algunos bancos indios han empezado también a distribuir lingotes de oro pequeños fabricados en Suiza, debido al alto nivel de solicitudes que se tramitan en este país para comprar oro. En suiza se ha fabricado una extensa gama de lingotes de acuñación ovalados desde 1995. 



Casi todos los lingotes de oro pequeños se denominan en gramos con una pureza 999.

Las principales refinerías de lingotes de oro también producen grandes cantidades de lingotes de oro de una onza cada año y, como ocurre con el kilobar, estos lingotes son promocionados para que resulten ser la mejor opción para el inversor minorista.

Los lingotes más pequeños que se compran para guardarse en casa o en cajas de seguridad, presentan tres grandes inconvenientes:

1. Precio: la compra de un lingote pequeño costará entre el 2% y el 4% más sobre el valor del contenido del oro. También hay que considerar que en la venta, cabe esperar una rebaja del mismo tipo.

2. Entrega: Los distribuidores minoristas de los lingotes pagarían el coste del seguro al enviar el oro a los compradores, pero al recomprarlo en un un futuro, solicitarían que los dueños del metal fueran los encargados de cubrir el coste.

3. Seguridad: Contratar un seguro para los lingotes de oro guardados en casa supondrá un gasto extra bastante alto, incluso si se invierte en una buena caja fuerte. Utilizar la caja de seguridad del banco tampoco es barato, pero tener el oro sin ningún tipo de seguro no es una opción.

Podemos comprar o vender nuestros lingotes de oro en cualquier comercio de compro oro de cualquier capital.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Shirley Eaton. Chica Bond. Muerte por oro

Jill Masterson. James Bond contra Goldfinger', 1964

Rubia, guapa... además de a Sean Connery le habría encantado a Alfred Hitchcock. Interpretaba a la secretaria personal del malísimo 'dedo de oro' y su cadáver desnudo (el de ella) recubierto de pintura dorada es una de las imágenes más clásicas e impactantes de las películas de James Bond.

Esta mujer preciosa y de espítitu libre, ayuda a Auric Goldfinger en su obsesión por las trampas en las cartas, usando binoculares para espiar la mano de su adversario.

Bond descubre la trama y persuade a Jill para que le ayude a humillar a Goldfinger, forzándole a perder cientos de dólares frente su rival. En el proceso de seducción de Jill, Bond es golpeado por Oddjob y dejado inconsciente. Al despertar la vista es chocante - el cuerpo de Jill en la cama, muerta por sofocación de la piel tras haber sido enbadurnada con pintura de oro. La imagen resultante causó sensación cuando Shirley Eaton recreó la escena para la portada de la revista Life. 


La imagen fue tan inolvidable que se convirtió en una de las actrices más fotografiadas de los sesentas, a pesar del hecho que aparece en la película durante sólo tres minutos. En efecto, su breve intervención en James Bond contra Goldfinger permanece como una de las imágenes más perdurables de la historia del cine.